He tenido una Semana Santa muy en plan Flanders: todo muy familiar y muy tranquilo.
Pese a los vaivenes emocionales (a veces me siento como si fuera la típica menopausica con esos cambios de humor) el balance ha sido positivo. Eso sí, para evitar males mayores o saturaciones varias, esta vez me he quedado en un hotel.
Momentos especiales:
Una nevada de tarde desde una habitación abuhardillada, mientras me fumaba un cigarrito y miraba el paisaje, escuchando música tranquila y echando de menos a alguien que probablemente ni se acuerde de mí.
Tragarme pacientemente todos los oficios en familia y sorprenderme escuchando atentamente cosas muy sabias sobre el sufrimiento y la esperanza de la boca de un cura de pueblo.
Escaparme con mis sobrinos mayores a hacer unas "bajaditas" y que ya sean ellos los que me corrigen y me adelantan a mí, mientras yo intento no perder el resuello...como esquían los cabrones!!!
Acabar estos días durmiendo en los brazos de la hembra suprema, después de rescatar a una golondrina atrapada, y llegar tarde a trabajar con una sonrisa postcoital.
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2 comentarios:
tenemos que asumir que la hembra suprema es de la especie humana, no?
es que lo del rescate del ave me ha despistado.
besos.
efectivamente Sr. Finnegan, es de especie humana.
Y lo del rescate del ave es literal: quedó atrapada en el rellano y consegui despertarle (a la golondrina) la suficiente confianza como para que se posase en el palo de la escoba y sacarla por la ventana...super tierno!!!
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