Lo de no dormir tiene en mi efectos muy curiosos.
Aparte de no dar pie con bola en el trabajo, ir por la calle con la sonrisa pegada o incluso recordar con afecto a una rata gorda y peluda que ayer salió corriendo de una alcantarilla y casi me limpió los zapatos, ahora mismo solo tengo ganas coger el coche y conducir mil horas, cantando cancioncitas tiernas con la del mono de Repsol ronroneando en el asiento de al lado.
Ella es el verdadero canto de Sirenas y a mi ya se me empiezan a caer los algodones de los oídos. Solo espero que si llega el momento siga cantando porque (no se si fue kafka quien lo dijo) lo peor de una Sirena no es su canto, es su silencio.
Puto Corazón indisciplinado…
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4 comentarios:
Coyote, el corazón va a su bola, respecto al canto de sirenas, mírame a mi, esperando un canto de sirenas y voy y me enamoro de neptuno, eso si, no lo cambio ni por mil sirenas.
PD. Si puedes pásate por mi blog, un beso.
Te lo pasas muy bien últimamente, ehhh!!! No et pots queixar...
Besitos de una rata gorda
TT, me he pasado por los dos blogs y he dejado mensajito. Ya sabes, sobredosis de mimos a Neptuno.
Flor, no me quejo...jejeje
petons rata gorda!!!
Coyote
jajajajaja
estoy deseando echarle un ojo
a tu rollito sexual!!!
jajajaja
hala! a responder con gracia y salero!
jaajaja
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