Según el Diccionario Coyotiano, dícese de las jornadas o veladas que se dedican total y absolutamente a la práctica de una actividad física de índole sexual junto, como mínimo, otra persona, de manera que se pasa de esta actividad a la realización de las labores cotidianas inmediatamente y con sensación de agotamiento y dicha. Mi consejo personal es pasar por la ducha (por aquello de eliminar restos orgánicos o inorgánicos) en el impasse entre una actividad y otra pero vamos, que solo es un consejo. En otras palabras que me descentro: una maratón sexual es pasarte una noche o un día enteros empalmando polvos y luego darte una duchita para irte a trabajar jodida (valga de redundancia) pero contenta.
En mi primera maratón yo tenía más o menos 15 y fue con una amiga mía que en aquella época era mi gran amor. Ya habíamos estado juntas en el sentido bíblico de la palabra pero nunca habíamos estado tantas horas “haciéndolo”, como lo llamábamos entonces.
Fue una de las noches más deliciosas de mi vida porque además de deseo, teníamos ese sentimiento desatado que solo se vive en la adolescencia. También porque nadie lo sabía y era todo muy clandestino, así que toda la historia tenía ese sabor prohibido que siempre hace más excitantes las cosas.
Vino a dormir a mi casa con la excusa de estudiar, como tantas veces, pero en realidad las dos teníamos ganas de otra cosa, como siempre. Y en cuanto mis padres se fueron a dormir…los primeros besos dieron paso rápidamente al desenfreno, y libros, apuntes, uniformes, pijamas y todo lo que había cerca acabó desparramado por la habitación. De la mesa de estudio a la cama sin separarnos ni un milímetro, como en las peliculitas, y así estuvimos toda la noche, parando solo para fumarnos algún cigarrito, muy abrazaditas, o para que yo fuera a por coca cola o a poner muy bajito algún disco o cassete de Hombres G. Noche sublime.
Nos teníamos que levantar sobre las 8 de la mañana para ir al colegio y sobre esa hora se escuchó movimiento por casa. Yo salí zumbando a la cama de mi hermana, poniéndome el pijama de cualquier manera, por aquello del disimulo. Fuimos al colegio sin otra novedad que tener que escuchar de mi madre: “No se que habéis hecho esta noche, que la habitación huele raro” y casi nos da algo.
Aparte del comentario, se preveía un día tranquilo y de bostezos hasta que, no recuerdo en qué clase, ella tuvo que salir a cantar un tema que evidentemente no habíamos estudiado. Yo la miraba derretida, porque además de encontrarla preciosa, era una niña listísima. Ella estaba intentando salir del paso y se defendía más o menos bien de las preguntas que le hacían, pero en un momento determinado cometió el fallo de mirarme directamente. Fue un acto reflejo suyo que yo aproveche para joderla un poco, haciendo una cosa que sabía que le encantaba: le sonreí y le guiñé un ojo, en plan un poco chula, y luego me puse a mirarle las tetas. Ella, que estaba muy concentrada en responder a la profesora, no esperaba algo así, así que en cuanto captó que yo le estaba “hablando” de la noche anterior ya no pudo decir nada coherente…Que guapa estaba con su cara de poker, Diossss!
En fin! Esto iba a ser una pequeña reseña de algunas noches memorables, a raíz de una conversación que he tenido esta tarde sobre algo que me ha quedado pendiente, pero ha acabado convirtiéndose en un ejercicio largo y entrañablemente nostálgico. Es lo que tienen estas cosas.
Ahora voy a beberme una coke, a fumarme un luky, y a escuchar “Dos imanes” y “Tengo una chica” de Hombres G.
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3 comentarios:
hola coyote,
lo he leído, pero realmente es posible que con 15 años tuvieras lo que pones ahí...
yo en esa edad estaba cerrada a todo y todos, ...
que loca estas!
Por cierto, ¿cuando fue tu ultima noche de ese tipo? ¿y tienes ganas de repetir... jajaja
conociendote se la respuesta
alirin
me ha parecido un post delicioso, jejejeje. tan lleno de sentimiento (que diría mifuturoesposo), de ternura, de cariño y de recuerdos dulces...
pd. me encantaban los hombres g entonces. me siguen apasionando ahora.
Alirin, tantos años encerrada en un colegio de niñas es lo que tiene!!! Y sobre el resto de preguntas...estoooo...solo hablare en presencia de mi abogado. Coño! si eres tu! jejeje
Finnegan, ayss! tu si que sabes!!!
Besos
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