lunes, 2 de junio de 2008

MAS BATALLITAS Y HUMILLACIONES

El viernes pasado, en lugar de recogernos prontito y dedicarnos a “conocernos mejor” de la manera relajada y ñoña que nos caracteriza, la Mujer Perfecta y yo nos improvisamos una cenita por ahí en un mano a mano. Como buenas fiesteras que somos, aunque estábamos cansadas decidimos seguir un ratito más y fuimos a tomarnos una copita…y luego otra y luego otra…La cosa no tendría más historia si no fuera porque el sábado yo tenía que levantarme pronto para ir a la comunión de una sobrina mía con lo que lo de aparecer fresca como una rosa ya quedaba descartado. Aunque, bien mirado, lo estábamos pasando muy bien, así que decidimos cambiar de local y cogimos el coche. Y allí íbamos las dos súper pichis hasta que, en un semáforo, el coche de la Guardia Urbana que estaba a mi lado decidió joder un poco: me hicieron soplar y di un positivo muy positivo.

Aparte del multazo de impresión que me va a caer, de la retirada de carnet durante un periodo que todavía no he mirado, de los 6 puntos que me van a quitar (todo ello si no espabilo a recurrir inventándome una buena excusa) y de que me inmovilizaron en vehiculo, lo más humillante de todo fue que la Mujer Perfecta bebió lo mismo que yo y en cambio pudo coger el coche al cabo de una hora porque su nivel de alcoholemia era casi la mitad del mío…Sí, la Mujer Perfecta, aparte de muy mujer y muy perfecta, es una esponja.

De todos modos, tengo que decir que no me lo he tomado demasiado mal. Siempre he sido consciente de que tarde o temprano me iba a pasar algo así por “vivir peligrosamente” y tengo que dar gracias porque no quedé detenida al momento por un delito. Me fue justísimo. Pero, sobretodo, no me lo he tomado mal porque pienso que quizá en la esquina siguiente nos esperaba algo mucho peor que eso. *

Y también estoy contenta porque de las 2 veces que oficialmente hemos salido, los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado nos han dado mucho juego y en este caso no iba a ser menos: como yo enseguida me puse súper contenta porque no tuve que avisar a mi hermana de que ni ella ni yo podíamos ir al día siguiente a la comunión (de su hija) porque tenía que venir a sacarme de la comisaría o del Juzgado de Guardia, nos pusimos muy simpáticas con los polis y no les montamos follones (aunque al principio estaban serios porque no se tragaron mi rollo de “huy! No se si podré soplar porque soy asmática”) al contrario, estuvimos muy educadas y muy colaboradoras las dos y no deja de ser otra batallita que contar a nuestros nietos…jejeje

Por cierto, la comunión preciosa, pero yo estaba con un resacón de narices y casi sin dormir, porque entre una cosa y la otra creo que nos fuimos a dormir a las 7 de la mañana.

*Quien no se consuela es porque no quiere

4 comentarios:

TT de LAC dijo...

carai sra.Coyote, si sigue usted asi, me va a pillar el record que obstento en visitas a los amigos mossos,jajaja, a mi ya me llaman por mi nombre, un beso muy azul.

finnegan bell dijo...

desde luego, batallitas no os van a faltar cuando los nietos (o, en su defecto, los hijos de los sobrinos) vayan a visitaros...

besos.

Coyote dijo...

...jejeje, la verdad es que no nos podemos quejar de las cositas que nos pasan.

Besos a los dos!
Coyote

Coyote dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.