Un buen Coyote nunca desaparece del todo y, pese a que he estado escondida en mi guarida una temporada, sigo aquí…acechando.
Como es de esperar, la Mujer Perfecta es el centro de mi día a día y me da una vidilla impresionante, que es la manera menos ñoña de decir que estoy rendida a sus pies. Llevamos un par de meses compartiendo cama, comida y sofá y solo hemos encendido la tv en dos ocasiones, en un intento fallido de ver una película y el último cuarto de hora de la final de la Eurocopa. Como dice ella, nos dedicamos a consolidarnos, que es una expresión bastante descriptiva, y por ahora no queremos nada más.
No obstante, cada una tenemos nuestros propios frentes y aporta su propia trayectoria vital y a veces se dan situaciones curiosas como la de hace unas semanas, cuando un fantasmilla apareció en su casa, mientras estábamos trabajando, y se deshizo de las pocas cosas mías que encontró. Parece ser que con sus poderes vio que en un cajón había algunos juguetillos y le dio un jamacuco impresionante, así que, entre otras cosas, se dedicó a destrozar cualquier rastro Coyote que encontró a su paso. De Juzgado de Guardia, vamos.
También tenemos nuestras discusiones, como la del día que tuvo antojo de bailar salsa y fuimos a un local lleno de mulatos, sudamericanos y afines. Como yo soy mujer de barra y la cadera solo la se mover de una manera (sí…de esa) me mantuve al margen mientras la Mujer Perfecta volaba en brazos de uno y otro, con un estilo perfecto y sabrosón. Todo iba bien hasta que consideró que yo no le hacía el caso suficiente…también es taaaan pantojil!
Aparte de esas cosillas, que no dejan de ser buenas y sanas en cualquier relación, la vida transcurre placidamente a su lado y placenteramente encima de ella, así que estoy feliz porque me hace feliz.
Mujer Perfecta, no tengo palabras. No se en qué momento desaparecieron los signos de interrogación del ¿Será ella? para pasar al rotundo “Será ella”. No me importa. Ahora solo me vale lo que me dice mi puto corazón indisciplinado. Es una sola palabra: Tu.
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2 comentarios:
nena, ¿nunca te han contado que de vez en cuando te tienes que hacer la dificil? aunque sea solo un poquito... ella no puede saber tan clarooooo que te tiene conquistada, noooooooooooo (mira quien fue hablar)
Abandona, que nos tienes abandona...ajco...
pero, mienstras seas feliz...;)
no podria estar mas de acuerdo con arispiq, tia,
hazte n poco la dura, no seas bragazas!
jajajajaja
te vamos a cambiar el nick de coyota a
babosa, jejejej.
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