miércoles, 21 de octubre de 2009

DE PUNTOS POSITIVOS Y NEGATIVOS

Hoy una señora me ha traído un regalo a la oficina en plan agradecimiento por los servicios prestados. Cuando he visto lo que era, en lugar de darle las gracias efusivamente le iba a preguntar: “¿Seguro que me has visto bien tía? ” Más que nada porque me ha regalado un collar y unos pendientes. No quiero parecer desagradecida pero es que cualquiera que me haya visto 2 veces se habrá dado cuenta que no llevo nada de esas cosas. Veremos si la Mujer Perfecta le da uso…

Esta semana he ganado un montón de puntos con la Mujer Perfecta porque por primera vez en la historia ha entrado a trabajar un secretario en lugar de una secretaria. Se me hace raro, pero supongo que me acostumbraré a pedirle las cosas a alguien que no tiene tetas o culo.

Pues eso, que mi churri estaba muy contenta hasta ayer, que dice que perdí mogollón de esos puntos porque al parecer, en mitad de una crisis con un taxista que la insultó y todo por querer pagar una carrera de 5 euros con un billete de 50, me llamó para explicármelo y yo estaba hablando por teléfono. La Mujer Perfecta se puso hecha una furia porque, cuando lo necesitaba, yo no la consolé y defendí por teléfono. Y cuando se enteró de que la llamada era de quién era (tuvimos un rollo muy largo hace millones de años, pero es algo que está olvidadísimo y, de hecho, esta amiga esta casada y tiene 2 hijas preciosas) su cabreo fue de órdago. Fue todo como muy de bolleras y muy pantojil, como corresponde, pero no pasó mayores y dio pie a esas reconciliaciones tan peliculeras que tanto nos gustan.

martes, 20 de octubre de 2009

ME ARRASTRAN

Yo arrastro a la Mujer Perfecta a unas cosas y ella me arrastra a otras. Ahora ha decidido que tenemos que estudiar ADE y lo estamos negociando, porque meterme a estudiar otra carrera como que me da un poco de pereza, aunque como “tiran más dos tetas que dos carretas”, seguro que acabo pringando y empezamos en febrero. Además, el rollo de estudiar juntas nos mola, que ya lo probamos con el PER y nos lo pasamos muy bien yendo a clase los sábados por la mañana y estudiando los domingos por la tarde.
Otra cosa a la que me quiere arrastrar la Mujer Perfecta es a cambiar de casa y yo, que soy un cielo, le digo que vale. Así que de vez en cuando vamos a mirar pisos por ahí. Ayer por la tarde estuvimos viendo uno que nos da mucho juego y para comentar el tema nos quedamos a cenar por la zona (el postre, un helado de hendrick’s al pepino, lo mejor). Y, como de la cañita pasamos al cava con mucha facilidad, llegamos a casa tardísimo sin hablar apenas del piso, por lo que lo comentamos en la cama. Y “entre unas cosas y otras” nos dieron las tantas, tampoco sin decidir nada. O sea que hoy estoy muerta del sueño, y sigo sin saber si tengo que iniciar una ronda de negociaciones con bancos, inmobiliarias y tal para ver si nos cambiamos de casa o no. A todo esto, yo ya tengo una hipoteca y no me da la gana malvender el piso, o sea que lo tenemos un poco más complicado, sobretodo si tenemos en cuenta como han cerrado el grifo las “entidades financieras” a raíz de la crisis. Puede ser divertido intentarlo.

En fin! Que la Mujer Perfecta me arrastra y me arrastra y yo me dejo y me dejo…

viernes, 16 de octubre de 2009

DE LA ACTUALIDAD COYOTE

Llevo muchos meses sin actualizar. Será por el tópico de siempre, ese que dice que las bolleras solo escriben cuando están solas y despechadas para gemir al mundo su desdicha. Pero este no es mi caso: sigo viviendo felizmente con la Mujer Perfecta, así que…

Seguimos viviendo en casa, con El Tito, y cada día es un festival. El gato en realidad es una gatA y creo que le tiene celos a la Mujer Perfecta porque me revuelco y juego más con ella que con él (bueno, ella) y eso provoca entre ellos/as pequeños roces. Me gusta como suena lo de que “dos gatas pelean por mi”.

A todo esto, la Mujer Perfecta ya está divorciada y ya ha roto cualquier vínculo legal con su ex. En realidad, el titular sería: Ya la he divorciado y ya he destrozado los vínculos legales que tenían. Su ex, que iba muy de chulita y aprovechaba cualquier oportunidad para insultarme, lo ha perdido todo. Y eso le ha pasado por tocarme los huevos y por subestimar el “factor coyote”, que sabe mucho de leyes (de algunas) y que folla más y mejor. Momento Juicio y momento Notaría dignos de un post aparte.

Llevo una vida aparentemente tranquila: trabajo, vamos al Mercado a comprar y ya tenemos nuestros “puestos favoritos”, salimos poco de noche, hacemos escapaditas de finde o entre semana, y cositas así, muy como de lesbimonio cariñoso y bien avenido.

Eso sí, ahora llena mi vida una nueva actividad. Hace unos mese retomé una antigua afición, el Mar, y después de embarcar a la Mujer Perfecta en sacarnos el PER (tuve la nota más alta de la clase..jejeje) nos hemos enrolado de tripulación en un velero y casi todos los findes los pasamos así:

¡¡¡REGATAS!!!