y yo tendría que salir a la calle vestida de payasa.
Caería de rodillas ante ti una y mil veces y te pediría perdón por mis errores sin dudarlo. Luego te abrazaría y te hablaría de la primera persona del plural y de todo lo que nos queda por compartir…Mi problema no es el orgullo. El problema es que tú no estás dispuesta a hacer lo mismo conmigo y esto es cosa de 2. Yo también necesito que me pidas perdón, nada más. Y hasta que no quieras hacer este ejercicio solo habrá dolor en todo esto. Reflexiona y no te quedes solo con la basura: acuérdate de cuando solo descansabas si dormías a mi lado.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
4 comentarios:
jo, es que pedir perdón, y pedirlo de verdad es muy difícil. pero yo creo también que es muy importante.
el orgullo es mal compañero de viaje, el muy joputa...
besos.
aysss esta bien, pero solo por esta vez:
PERDÓN!!!!
;)
ánimo, y si es necesario, yo me visto de payasa tambien junto a vos, que esto de Valentín no me hizo nunca nada de gracia..., y al menos con la nariz de payaso...
a mi de san valentin... ni me hables!!!
arrrggggg
Mañana San Valentin chicos...que miedo!!!
Que envidia me das Sr. Finnegan!!!
vosotras venid a vestiros de payasas conmigo...jejeje
Publicar un comentario