Otro finde auténticamente coyotil con la Mujer Perfecta. Desde el viernes por la tarde hasta el lunes por la mañana, en que amanecimos muy pronto y la dejé en el aeropuerto.
Hechos destacables:
El viernes llegué tarde a recogerla al trabajo y se vengó presentándome a traición a todos sus compañeros.
El sábado salimos a cebarnos con amigas mías y luego, cuando ya nos quedamos mano a mano ella y yo, le robaron el monedero*. Ella estaba con un disgustazo de muerte (y un poco caraja) así que yo tenía que estar a la altura de las circunstancias y empecé a actuar en consecuencia, en plan resolutiva, encendida por el amor, la pasión y los gintonics, que es una mezcla como muy explosiva.
Iba circulando y paré el coche en mitad de la calle para me bajarme rauda a abordar a un coche de los Mossos y preguntarles por la comisaría más cercana. Me hacen soplar y flipo, pero no solo no lo hicieron, sino que fueron muy amables y nos escoltaron hasta el sitio. Llegué y aparqué con dos cojones en el parquing policial. No les sentó bien a los polis que estaban ahí, así que me obligaron a moverlo.
Dijimos lo que había pasado y nos dijeron que enseguida nos atenderían. Yo ya me impacienté y dije que si iban a tardar mucho nos íbamos a desayunar, porque me consta que son muy lentos para esas cosas. Nos llamaron enseguida.
Al Poli que nos atendió le empecé a dictar la denuncia para ir más rápido y no tener que perdernos en explicaciones innecesarias. Mientras, la Mujer Perfecta estaba medio tumbada en el escritorio y dibujaba ¿corazones? en un papel y enumeraba las tarjetas que le habían robado, el dinero, los carnets, y esas cosas. Ahí el tío ya nos paró los pies: dijo que nos atendían porque en un principio nos habían visto sensatas, pero que ya se veía que habíamos bebido y amenazó con algo así como llamar al Caporal. Yo me cabree muchísimo y si no le dije cuatro cosas desagradables fue porque estaba delante la Sra. Coyote. Así que opté por quedarme tranquilita mientras le miraba con odio y entre los corazones iba escribiendo una y otra vez y de una manera ostensiblemente insolente su número de placa. El tío se dio cuenta y al final dijo que ese papel era de ellos y que no podía salir de la comisaría. Nos despedimos con un escueto “gracias” y salimos muy dignas pensando lo de “tengo tu número en la denuncia, subnormal!” justo cuando venía otro Mosso cagándose en el puto coche (el mio) que estaba ocupando su sitio en la zona reservada. La verdad es que creo que fui bastante maleducada y chulita con todos los Polis, pero bueno.
A todo esto, iba intercalando mis alegres llamadas al “once ocho onceeee” para pedir los números de Visa y tal y poder anular todo. Gracias a Francisco y Azucena, que me atendieron muy amablemente pese a que realmente costaba vocalizar.
Luego, en el coche, la Sra. Coyote ya se durmió mientras yo conduje hasta casa. Eso sí, a mitad de camino paré a comprarle un bocata bueno, que se comió súper a gusto y agradecida.
Finalmente, no se si fue que el bocata le hizo reponer fuerzas, que estaba de calentón o que realmente estaba contenta con mi actuación, pero lo cierto es que al llegar a casa, la Mujer Perfecta se aprovechó de que siempre estoy dispuesta para el amor y me obligó a cumplir con mis obligaciones conyugales sin piedad, pese a lo avanzado de la hora, a la taja y al dolor de cabeza que tenía encima…
Cada vez estamos más ñoñas y ya no me riñe cuando estamos en plan sexual y yo empiezo soltar carcajadas** y le corto los corrimientos. Ahora se ríe conmigo.
* Yo creo que realmente lo perdió.
**Que me ría tiene una explicación.
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2 comentarios:
bueno, yo quiero que expliques por qué te da la risa en el momento de los corrimientos.
en cuanto a los mossos, pues hay de todo: gente de puta madre, gente que no sabes cómo demonios los han dejado entrar ahí, gente que rozan el borderlinismo, gente que se pone el uniforme y se cree algo que no es... en fin, supongo que como pasa con los abogados o los funcionarios. lo malo es que te toque el idiota de turno (que pasa, no sé por qué, pero pasa).
ale, besotes coyotes.
y me saluda usted a la señora de coyote de mi parte y de parte del señor de bell.
que te descojonas cuando se esta corriendo???
yo te mato, no te digo mas!
jajajaja
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