viernes, 18 de julio de 2008

TRAVESURAS

Hace unos días estábamos en mi casa y me puse a enseñarle mi material de montaña a la Mujer Perfecta. Empezamos a vestirnos de alpinistas hasta que decidí montar la tienda en el salón. A partir de ese momento nos empezamos a desvestir y nos metimos dentro con una botella de vino muy fría y un par de copas. Solo nos faltó estar bajo un manto de estrellas para que fuera perfecto.

Otro día que nos fuimos a comer a la Costa Brava, día lluvioso y relativamente fresco y cuando los paseantes ya empezaban a darse cuenta de que lo que había dentro de sus pantalones era mi mano, nos fuimos a buscar un rincón de playa donde pudiéramos disfrutar de relativa tranquilidad. Era tal la urgencia de sexo que acabamos riéndonos a carcajadas de nuestra propia ansia.

Una noche pasada en casa de sus padres fue una de las más morbosas que recuerdo.

Y suma y sigue…porque la Mujer Perfecta es tremendamente sexual y me pone a tono con solo mirarme.

Esta semana llevamos tres noches separadas. Hoy vuelve y voy a recogerla al aeropuerto ¿Llegaremos a casa o empezaremos el festival en el aeropuerto?

5 comentarios:

Flor dijo...

Para qué esperar, no???

Besines

Anónimo dijo...

Hola Coyote,
Me alegro de que todo vaya tan bién, simplemente quería saludarte.

Veo que la falta de noticias es porque andas ... como cuentas, me alegro mucho

Un saludo

Alirin

Anónimo dijo...

Hola coyote, Vuelve!!! se extraña tus aventuras y tus puntos de vista. Sigue viviendo en paz armonia y ese delicioso paraiso con tu señora perfecta coyote, pero dile q de vez en vez requieres saludar a quienes te leemos

Unknown dijo...

Nena, deja ya de follar de una puñetera vez y dale mas a las teclas, que se te echa de menos coño!

Coyote dijo...

joeeer!! que tengo mucho curro y poco tiempo libreee!!!!

ya actualizo!!!
Besos de coyote