miércoles, 30 de julio de 2008

DIVORCIO

No, no he roto con la Mujer Perfecta…Dios me libre! Pero se trata de un tema recurrente en nuestras conversaciones de los últimos tiempos, por cuestiones que no vienen al caso, y porque en realidad define un estado mental mío. Y es que tengo ganas de divorciarme de muchas cosas y de muchas situaciones. Tengo ganas de divorciarme del trabajo y de sus problemas, de algunas actitudes de mi familia, de ciertos elementos que pululan por el ambiente y que me tocan los huevos y de la gente que no sabe actuar con elegancia. A veces pienso que debería quitarme el disfraz de pacífica y liarme a puñetazos con alguien…y no hablo más, que luego todo se sabe. En resumen, que creo que necesito vacaciones.

Aparte de eso, las cosas van bien. La Mujer Perfecta me quiere y yo a ella también, y siguiendo la línea que nos caracteriza hablamos mucho y follamos más, o sea que perfecto. De hecho, hace unas semanas destrozamos las patas de su cama de tanto meneo que le metimos. No hay nada como cenar con mucho cava y mucho calentón para que en mitad de la noche el somier acabe en el suelo con nosotras encima. Como yo tenía cargo de conciencia, después de acabar el polvo me dispuse a arreglar los desperfectos armada con un...sacacorchos. Como es de esperar, al día siguiente nos despertamos con resaca y la cama peor que antes.

Lo que sí me preocupa es el miedo que la Mujer Perfecta le tiene al gato. Yo le digo que le de una oportunidad porque seguro que acabará por quererlo, pero tiene que entender que el Tito es un poco especial. Por ejemplo: no soporta que las puertas estén cerradas y cuando ve una se lanza contra ella como un Mihura, arañando y gritando (creo que ya he dicho que no sabe maullar) como un loco. Si se la abres, entrará tranquilamente, mirándote con desconfianza, para enterarse de lo que estabas haciendo a escondidas suyas y la cosa no pasará de allí. Pero si no la abres cada vez se pone más nervioso. Parece ser que el otro día tuvieron un incidente de ese estilo y la Mujer Perfecta acabó huyendo de casa.

En el fondo no puedo negar que estoy muy entretenida y muy enamorada. Y me da igual que las malas lenguas me digan que soy una ñoña!!!

4 comentarios:

Anónimo dijo...

jajajaja
tu eres una ñoña,
pero tu gato mola mucho!
jajajajaja

Unknown dijo...

Mi lengua no es mala, es buenita, fuerte, mutilada y con afán de superacion constante y sin embargo te dice que eres una ÑOÑA!, no, mejor, UNA SUPER ÑOÑA!! y si, estoy con Club, tu gato mola, mucho... quiero que me lo presentes...jejejejejee

Locaaaaaaaa! muaaak!

(no tards tanto en actualizar leñe!)

finnegan bell dijo...

querida, tú no podrías ser ñoña ni aunque te lo propusieras...

ahora que ya he vuelto oficialmente a la vida bloguera, prometo pasarme por aquí más a menudo.

besos a ti y a la sra. de coyote.

Molinillo dijo...

VIVA COYOTEEEEEEEEEE


TE leo... y quiero seguir leyendote, me encanta tu ñoñez...

de verdad:)

jajajajajja

Un besote grandeeeeeeeee